En este artículo ❧ Hicimos una comparación entre los servicios de DHL y Servientrega en Bogotá. Las dos marcas compiten por el mercado de mensajería, especialmente en el segmento de Millenials
La mensajería internacional es esencial para cualquier Millenial que viva en una ciudad. Seguridad, trazabilidad y rapidez son prioridades que están por encima del costo en la mente de un típico ciudadano Millenial. Quienes usan la mensajería internacional en este segmento son personas de clase media o alta, con educación universitaria y, frecuentemente, han usado este servicio varias veces, con diferentes proveedores e incluso en distintos países.
Además, la mensajería es crecientemente considerada como un elemento fundamental de la vida laboral: de su buen funcionamiento dependen contratos, transacciones comerciales, publicaciones y un largo etcétera. En la era de la Web 2.0 , además, la mensajería ha saltado desde el antiguo concepto de viaje al concepto contemporáneo de lo instantáneo.
En esta etnografía analizamos el problema de cómo lograr una experiencia de compra mágica en los servicios de mensajería internacional.
¿ Segmentos mencionados en este este artículo?
hombres, NSE medio, universitarios, edad 25 a 38 años, pequeños empresarios o empleados de grandes compañíasUn buen servicio es difícil de encontrar
Me paré en la fila izquierda porque estaba más cerca de la información sobre envíos internacionales. A mi derecha dos personas estaban pagando un envío a Medellín; me sentí aliviado, pues el hecho de que hubiera dos filas y dos personas (dos mujeres) atendiendo me dio la impresión de estar en medio de una experiencia de compra segura.
La mujer que atendía mi fila tenía el uniforme de la empresa, aunque con cierta informalidad; y no pude dejar
de notar que su blusa
(la blusa de la empresa) estaba suficientemente desabotonada como para que se notara una segunda blusa y una
cadena de
plata. La fila avanzó. Esto va ciudad de México
, dije, mientras sacaba un paquete de hojas que pesaba
kilo y
medio (lo supe tres días después, cuándo fui a DHL). La empleada no vaciló: ¿Por cuánto hacemos el
seguro?
, le
preguntó a su compañera del otro lado. Ella contestó: por 5 mil
, pero luego de pensarlo un momento
recordó:
¡Son 50 mil!
. Me sorprendió que pasaran así no más de una cifra a la otra.
Tampoco pesaron el paquete. En vez de eso aseguraron que debían pasarlo por un envío de mercancía de dos
kilos. ¿Por
qué?
, pregunté. Es que nosotros somos intermediarios
. Aunque no vi la relación entre lo uno y lo
otro, me
apresuré a preguntar: ¿Con qué empresa lo envían?
. Ay, no me acuerdo el nombre
, dijo la mujer de
los 50
mil.
Este... pero necesito saber por qué empresa se va enviar; es un paquete muy importante para mí.
Déjeme llamo, porque no me acuerdo.
Bueno.
¿Y... la guía se puede rastrear por Internet?
No. Es que somos intermediarios.
...
Ella marcaba y hacía gestos de que no contestaban; yo esperaba; ella seguía con los gestos, como si estuviera llamando a una amiga y no a una empresa. No es cualquier empresa. No diré su nombre, pero se trata de una organización de larga trayectoria, miles de empleados, capital, branding, mercadeo. Por cierto, el local era una sucursal oficial, lo de los intermediarios se refería a lo internacional.
Último detalle: el precio del envío serían 250 mil pesos.
Me fui del local porque temía por la seguridad de mi paquete (las correcciones de un libro que publicaré en México.)
Recorrí el centro comercial. No encontré otra empresa de mensajería. Volví. Las empleadas aún me recordaban.
Me dieron
una fotocopia que debía llenar con los datos. Mientras la llenaba resignado, volví a preguntar por el nombre
de la
empresa que hacía el envío internacional y si se podía rastrear la guía por internet. No sé
, No
,
Es que
somos intermediarios
, fueron las respuestas. Aunque entré por segunda vez dispuesto a pagar, me volví a
ir. Eso fue todo.
Un buen servicio es fácil de encontrar
Todo era coherente en el local de DHL. A pesar de que estaba a una hora de mi casa, el valor subjetivo de mi paquete me convenció de hacer el viaje; estaba convencido, igualmente, de que el precio sería un poco más bajo, pues ya había usado antes los servicios de la marca. Pero no imaginé que el ahorro sería de 110 mil pesos (y, además, tendría un número de guía y la seguridad de que mi paquete estaría en su destino dos días después); también me sorprendió que se me permitió grabar y hacer preguntas de investigación.
En un país en el que la preocupación por la seguridad es muy alta, me encontré ante una paradoja: esta empresa de mensajería me ofrecía toda la seguridad del mundo, pero no usaba la seguridad como disculpa para atajar mi curiosidad. La participación del consumidor en un ambiente de transparencia es fundamental en nuestros tiempos, pues está ocurriendo una evolución desde un consumidor pasivo --comprador-- hacia un consumidor activo, que asume la marca como una comunidad de la que hace parte.
© Hexis Research
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